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¿Quieres hacer una rutina de natación sincronizada para recordar? (Coreografía Parte I)

Hacer una coreografía puede ser tarea pesada o un gran divertimento. Hay gente a quien le encanta crear y a gente a quien le parece un suplicio tener que hacerlo. Si además le añades que en algunos clubs una misma entrenadora tiene que montar 10 coreografías (o más) ¡no nos extraña que sea así!

Ahora que la Sincro se llama oficialmente Natación Artística, nos hace recordar que el arte implica ciertos atributos. Es decir, puedes hacer una coreografía “con arte” o una mera copia de movimientos que ya has visto mezclados para que se adapten a tu música. Es tu libre elección y seguramente si optas por la versión fácil, será porque necesitas más tiempo para mejorar la técnica.

En el caso de que seas de las que quiere que su equipo sienta que tiene una rutina especial, que la gente recuerde y en la que el público deje de hablar para mirarla, te damos algunas pautas para que te sea más fácil.

Lo más importante para empezar es tener clara la historia, el mensaje que quieres expresar con tu obra. Generalmente la audiencia aprecia más una coreografía que sea identificable. El rango es enorme, y las categorías infinitas. Puedes ir desde lo más fácil que es coger una banda sonora como los “Piratas del Caribe” hasta algo tan abstracto como el “Surrealismo”.

¡Las posibilidades son innumerables! Películas, hechos históricos, libros, personajes, animales, sentimientos o emociones, tipos de música (rock, clásico, hip hop,…), fenómenos naturales, objetos, modas,…¡imposible acabarlo!

El hecho de preguntar al equipo es importante. Si las “artistas” se sienten identificadas, es mucho más fácil la creación. Synkrolovers anima a todas las entrenadoras a que inviertan en enseñar a coreografiar a l@s nadador@s. Es decir, como entrenadora, puedes simplemente dictar lo que hay que hacer o dejar que l@s nadador@s también participen.

Al principio te parecerá mas difícil porque nadie da ideas (tienen que aprender!), pero si dejas que se atrevan y les animas a hacerlo, les mandas deberes para montar “1 ocho” entre grupos de parejas por ejemplo, conseguirás que aprendan el proceso e invertirás en tiempo para trabajar otras cosas. ¡Te facilitará la vida más adelante! La ventaja principal es que además será una coreografía propia y no adquirida.

Una de las mejores formas de hacer que la coreografía sea auténtica es trabajar la improvisación. Cuando pones la música y dices que cada se mueva como le salga de dentro. Al principio cuesta porque les da vergüenza, pero con el tiempo es la mejor manera de llegar al propio estilo y de “hacer arte”. Te lo explicaremos bien en la 2a parte sobre el proceso de coreografía, ¡Pronto en Synkrolovers!

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